No fue fácil engullirlo para los futboleros. Hubo que aceptarlo y en buena hora. Hay que reconocer que se han ganado un lugar como en tantas profesiones. Foto: Omar Pompei, el histórico prócer de nuestro arbitraje. Loos y Salguero. La mujer en el referato hecho realidad.
Quiénes nos iniciamos en este cautivante profesión de cronista deportivo, en nuestros albores con el fútbol, los arbitrajes estaban a cargo de figuras emblemáticas: Omar Eduardo Pompei, Abel Américo Varela, Guillermo Pereira, nombres de hombres que hicieron de dirigir fútbol un verdadero arte.
Ningún futbolista de la época se hubiera animado, ni siquiera a tutearlo y mucho menos a nombrarlo por su apodo.
Representaban la investidura de la ley. Eran árbitros de lunes a lunes. No frecuentaban los lugares donde habitualmente concurrían los futbolistas. Trataban de evitarlo al menos.
Jamás se nos hubiera ocurrido. Era imposible pensar siquiera que ese icónica profesión iba a poder ser llevada a cabo con el tiempo por una dama. Inimaginable, pero ocurrió. Ocurre.
Como todo en la vida las cosas van cambiando. Llegaron quiénes con la misma edad o menos comenzaron a impartir justicia en una cancha de fútbol y casi sin darnos cuenta la irrupción de la mujer.
No fue fácil engullirlo para los futboleros de nuestra generación. Digamos la verdad. Sincerémonos con nosotros mismos.
Hubo que aceptarlo y en buena hora. Primero como Asistentes, también en la función de Cuarta Árbitro, y finalmente a cargo de la dirección de los partidos.
En nuestro fútbol ya estamos acostumbrados y no deja de ser un placer haber entendido que la Mujer se ha ganado un lugar en el arbitraje, como en tantas profesiones. Que nadie le ha regalado nada.
Lo hemos comprobado con Agustina Loos. Mujer insuave si las hay cuando alguien quiere primerearla en un campo de juego. Con otras características, de temple diferente, seguramente con una personalidad distinta, pero también con mucha firmeza, Florencia Salguero demostró en la víspera, en el partido jugado en Sierra Chica, una gran capacidad y conocimiento para la función. Equilibrio a la hora de enfrentar reclamos, que en el fútbol no faltan.
Ambas, quizás sin proponérselo están escribiendo otra gran historia del referato olavarriense dirigiendo Primera División, como alguna vez lo hicieron los Pompei, los Pereyra, los Varela, En buena hora que así sea.
Texto: De la R. de «Emblema Deportivo »

