No en vano se ha mantenido en un plantel que ha sufrido sangrías importantes.
Lucas junto a su hermano Franco, Jonathan Campos y amigos que lo acompañaron el domingo en la Bombonera.
La formación de Boca ante Riestra ( Foto de T y C )
No descubrimos nada si admitimos que jugar en la primera de Boca no es para cualquiera.
Sobran los ejemplos de futbolistas que han brillado en otros clubes y que no se han podido asentar en el elenco xeneize.
El contexto siempre ha sido complejo. Una permanente exposición ante la prensa, multiplicidad de medios que cubren las presentaciones, el rédito que representa por la popularidad y las posibilidades de sponsorización, devengan a que se hable de Boca, de sus futbolistas, y hasta se da el caso de que si no gana, si existen posibilidades de conflictos, favorecen para su visualización y consumo de muchos.
De ahí que jugar en Boca es un sitial para muy pocos. Hay que ostentar verdaderas condiciones tanto deportivas como fortalezas mentales para superar dicha coyuntura.
De ahí que valoramos y exponemos orgullosamente lo alcanzado por Lucas Janson.
Su palmarés, su recorrido, lo demostrado en su carrera, justifican con creces los argumentos que lo llevaron a Boca.
Aun sin la continuidad que cualquier jugador necesita, y con nombres de verdaderos cracks compartiendo las membresías, Lucas no ha desentonado.
No en vano se ha mantenido en un plantel que ha sufrido sangrías importantes.
Después de un largo período sin jugar, hizo un gran juego en el amistoso ante Olimpia.
No pudo repetirlo ante Riestra. Pero hay que analizar el contexto. El rival se atrincheró defensivamente. No fue responsabilidad de Janson que la pelota no llegara limpia a un sector donde los espacios estaban extinguidos.
Por otro lado, aquellos que conocemos a Lucas desde sus inicios, estamos convencidos que no es un delantero de área. Por el contrario su fuerte es bajar, dominar el balón, asistir, con el agregado que define bien y va arriba como pocos, usufructuando su impecable golpe de cabeza.
Coincidimos con las apreciaciones de Tati Civello, columnista de T y C, que Janson hizo lo que pudo en un equipo que generó poco.
Por suerte el exigente público que concurre a la Bombonera, que hace un tiempo no lo trató de la mejor manera, le reconoció su paciencia, su entrega, su profesionalismo ( Lo dijo Úbeda en la conferencia de prensa) y lo recibió con aplausos. Se lo merece.
Texto: «El Tano» Zangara para la R. de Emblema Deportivo



